
Méceme en la cuna del olvido. Susúrrame palabras en forma de espinas. Mírame con ojos de cristal. Abrázame con pétreos brazos. Llora lágrimas ácidas sobre mí. Y niégame que odiarías cambiar olvido por eternidad, espinas por pétalos, cristal por terciopelo, pétreos por tiernos y ácidas por dulces.
Anhela mi alma, despierta y piérdeme contigo. Llévame al valle perdido. Luego duerme, duerme dentro de mí.
Fotografía de Peggy Washburn
2 comentarios:
Me ha encantado. Muy mio. Gracias. UN besaso
jajajaj te cuento una cosa?? ahora volví a tu espacio, que no recordaba haber visitado, hace casi un mes parece... y leí esta entrada entre todas las demás y pensé: tengo que decirle que esto es como si lo hubiera escrito yo, es muy mío. Y me encuentro con mi propio comentario diciéndote lo mismo.
En fin, no doy para más. jeejej, un besazo forte
Publicar un comentario